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ETIOLOGÍA
La Loque Americana es una enfermedad bacteriana que afecta las larvas de las
abejas matándolas en la etapa de prepula o pupa. Es producida por la bacteria
Paenibacillus larvae. Esta bacteria se presenta en dos fases, una bacilar en la
que se reproduce y otra en forma de espora para generar resistencia.
El agente causal es Paenibacillus larvae (P.larvae White), una bacteria
flagelada de 2,5 a 5 µ de largo y 0,4 a 0,8 µ de ancho. Su característica
principal es la de formar endosporas muy resistentes. Estas últimas al poseer
doble pared se pueden detectar con coloraciones clásicas para esporas, como la
de Shaeffer y Fulton (Baker, 1970). Al observarlas sin coloración con el
microscopio de contraste de fase éstas presentan el clásico movimiento
browniano, por lo tanto, cuando se observan al microscopio óptico se muevan
constantemente permitiendo así una mejor identificación.. Estas esporas tienen
tolerancia a muy altas temperaturas, resisten 30 minutos a 100ºC y 15 minutos a
120ºC. Resisten la acción de desinfectantes químicos como el cloro, productos
basados en yodo y radiación ultravioleta durante 20 minutos de exposición.
Además, de acuerdo a las condiciones de conservación, pueden sobrevivir en el
ambiente por un muy largo tiempo, y recién luego de 30 años (*) comienzan a
presentar una disminución de la viabilidad (Bruno, 1999).
CICLO DE VIDA
La larva se infecta al ingerir las esporas de la bacteria con el alimento
contaminado, proporcionado por las abejas nodrizas.(jalea real) Estas esporas
germinan de 24 a 48 h. después de ser ingeridas y se multiplican en el intestino
medio sin poder invadir el tejido adiposo hasta que se produce la primer
transformación de la larva, encapsuladose, y pasando al estado de prepula,
momento en que se anastomosa el intestino medio con el recto. En este momento
los bacilos pasan a la hemolinfa y se multiplican rápidamente produciendo
septicemia (infección generalizada) que produce la muerte de la misma, sin
embargo ya días antes se revela al observador atento por el color pardo de la
larva y por sus deformaciones.

Si la larva se infecta dentro de las primeras 24 h.
de vida con muy pocas esporas ingeridas se produce la muerte de la prepupa. Pero
si es infectada al tercer día son necesarios millones de esporos para producirse
la muerte. Pasando esta etapa, mas de tres días de nacida ya no es posible una
infección fatal.
Hay autores que aseguran que los esporos recién germinan cuando la larva es
obturada y pasa al estado de prepula: “Las larvas diferentemente de las de
muchos otros insectos, no defecan antes de nacer. El momento favorable para que
los ESPOROS se activen solamente ocurre cuando se completa la conexión al recto;
ahora se entiende porque las ataca en edad mas avanzada y cuando ya no se
alimentan mas. El proceso replicador como se percibe es sumamente rápido porque
ni las larvas destinadas a ser PRINCESAS se escapan del morbo a pesar de tener
un periodo embrionario mucho mas corto. La enfermedad se queda latente en el
interior de la larva hasta el momento en que esta para de alimentarse cuando los
ESPOROS se activan. Solamente en este momento la bacteria está vulnerable a la
acción de los ANTIBIÓTICOS “ (Claudio Mikos)
Resumiendo el ciclo de vida de P. larvae:
Ingestión de alimento (jalea real) con esporos de P. larvae por larvas.
Germinación de las esporas dentro del intestino de la larva y multiplicación
restringida al tracto intestinal de la forma vegetativa o bacilo flagelado.
Una vez que la larva pasa a estado de pre-pupa, ocurre la invasión y
multiplicación de la bacteria en la hemolinfa.
Frecuentemente cuando la celda se encuentra operculada, la infección se difunde
y la pre-pupa o pupa muere por septicemia.
Formación de la “escama” de alto poder infectivo.
*Una escama posee aproximadamente 2,5 billones de esporas
Las larvas destinadas a ser obreras ordinariamente mueren con la edad de 12,5
días, las reinas antes y los zánganos poco después. El apicultor atento notará
alteración del color ya a partir del 10º día: pasan del blanco lechoso – que es
el saludable - para el amarillo, después marrón y en el final prácticamente
negras.
Mueren estiradas de largo dentro del alvéolo al contrario de la Y. F. B. que
suele ser mientras aún están contorcidas (rizadas). La descomposición de los
tejidos es total inclusive de la piel restando una escama de difícil remoción
por parte de las abejas.

Las larvas de REINAS son más susceptibles a la
enfermedad que las larvas de OBRERAS y estas que las larvas de ZANGANOS.
Apinetla
- Las abejas adultas no padecen la enfermedad; pueden hospedar en el canal
intestinal el causante de la Loque Americana, en la forma de bacilo activo o en
forma de esporo en reposo, sin que por eso adquiera la enfermedad. Esos esporos
de la bacteria no germinan en el intestino de la abeja adulta y tan poco se
reproduce la forma vegetativa. El bacilo de P.larvae permanece poco tiempo en el
cuerpo del insecto que lo haya ingerido con miel contaminada: no se fija al
intestino y es rápidamente expulsado con las heces, sin que haya atacado la
mucosa intestinal y sin haberse reproducido.
El hecho de que tanto el bacilo como la espora no afecten a la abeja adulta ni a
la reina o el zángano y que muy rápidamente sean expulsados del tracto
intestinal, permite elaborar estrategias de manejo curativo alternativo al uso
de antibióticos (método del hambre, paqueteado, transferencia simple, etc.).
SINTOMAS DE LA ENFERMEDAD
Los principales síntomas son:
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Panales con cría salteada |
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Cuando la enfermedad se presenta los opérculos
de los panales de cría se tornan húmedos y mas oscuros, grasosos, hundidos.
Algunos se ven perforados |
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Despiden un olor desagradable a cola de
carpintero |
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Las larvas muertas adquieren una consistencia
semifluida, que se asemeja a la goma de mascar, es por esto que cuando se
introduce un palillo dentro del opérculo este arrastra un residuo castaño en
forma de hebra viscosa, que se estira hasta 4 cm. |
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Luego de muertas, las crías van cambiando de
color y consistencia, primero desde el pardo amarillento, luego un pardo
oscuro y por último un negro parduzco |
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Durante este cambio de coloración la larva se va
achicando, deformando y finalmente se adhiere hacia uno de los lados de la
celda, hasta adquirir el aspecto de una costra o “escama”. La misma es de
difícil extracción, tanto para las abejas como para el apicultor (Bruno,
1999), de modo que al intentar extraerla generalmente se suele rompe. Esta
escama es en realidad un cultivo puro de billones de esporas y constituye la
principal fuente de difusión de la infección |
DIFUSIÓN DE LA ENFERMEDAD
El contagio en todos los casos se da por la ingestión del alimento
larval contaminado con las esporas. En este caso son las abejas nodrizas que
pasan la “jalea real” contaminada a las larvas, ya que; la muerte se produce si
la contaminación ocurre durante los tres primeros días de vida, y en este
periodo, la larva solo se alimenta de jalea real.
La abeja nodriza es portadora de la espora de la Loque y la pudo haber tomado
del principal vehículo que es la miel contaminada con los esporos.
Una vez que se mueren las primeras larvas el instinto de limpieza
(comportamiento higiénico) de la abeja multiplica los riesgos de contagio de la
colonia, otro tanto hace otro instinto, la trofalaxia (costumbre de las abejas
de pasarse el alimento boca a boca). El pillaje de colonias sanas por abejas
portadoras de la espora., La deriva de las obreras y principalmente de los
zánganos(**) que acostumbran deambular de colmena en colmena . Y por último; el
que mas propaga la enfermedad es el propio apicultor
En la mayoría de los casos las colonias enfermas que se recuperan parecen sanar
abruptamente durante la temporada de miel. Esto se debe fundamentalmente aque:
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Los esporos pueden diluirse en el néctar recién
recolectado hasta tal punto que las larvas jóvenes susceptibles tienen pocas
probabilidades de recibirlas con el alimento. |
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Las abejas evitan almacenar miel o polen en
celdas que contengan restos larvales de larvas muertas por Loque Americana. |
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El flujo del néctar estimula el comportamiento
higiénico de las nodrizas. “Apinetla” |
(*) Para tener en cuenta:
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La espora se mantiene infectiva por 30 años |
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Una escama seca de una larva tiene hasta 2.5
billones de esporos |
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Las abejas saben percibir muy pronto el inicio
de la enfermedad pero no saben distinguir panales enfermos de los sanos
cuando un enjambre reutiliza una colmena abandonada “Apinetla” |
**)Curiosidades:
Los zánganos de la raza italiana son conocidos por acostumbrarse a esparcirse
mucho por las colmenas vecinas (DERIVA DE ZÁNGANOS), sin embargo aún en nada se
comparan con algunos de las razas de abejas menudas y claras del Oriente Medio
(*): tuvimos varias excelentes familias de estas (buenas productoras de miel, de
jalea real, algo agresivas, pero perfectamente manipulables, resistentes a las
enfermedades como pocas y con postura mucho más elevada que a de las africanas
APIS MELLÍFICA SCUTELLATA): Basta que se tenga una sola colmena de estas con
nacimiento de zánganos para que en seguida se los vea en todas las colonias del
apiario. El contrario se observa con los de las APIS MELLÍFICA SYLVARUM:
retornan siempre a la colmena de la cual salieron. “Claudio Mikos”
PREVENCIÓN DE LA ENFERMEDAD
-
Mantener siempre colonias fuertes
-
Colocar las colmenas separadas unas de otras y en
pequeños grupos dentro del campo
-
Evitar el pillaje y saqueo
-
Jamás dar acogida a enjambres pequeños del tamaño
de un coco y colocar los nuevos en un sector bien separado donde no se tengan
colmenas hasta estar seguro de su sanidad. Esta precaución también es valida
con la adquisición de material vivo de otro lugar.
-
Análisis periódicos zonales de presencia de los
esporos en la miel puede dar una idea de la mayor o menor presencia de la
enfermedad en la zona.
-
No aportar miel, polen o panales de colmenas
desconocidas o contaminadas con esporos de loque
-
Evitar en lo posible REEMPLAZAR el polen natural
en la alimentación de la abeja POR SUSTITUTOS PROTEICOS
-
La selección genética tendiente a lograr
resistencia a la enfermedad
-
Utilización de mezclas de aceites esenciales y
Timol
1 Mantener siempre colonias fuertes
He comentado que:
-
La miel es portadora de las esporas de las
colmenas infectadas
-
Que los zánganos recorren las colmenas sin
problemas y la deriva de abejas traslada tanto la miel contaminada como las
esporas
-
Que la espora se mantiene infectiva hasta por 30
años
-
Que es muy resistente
-
Que una escama de larva muerta puede llegar a
contener 2.5 billones de esporas
-
Que las abejas saben distinguir cuado se inicia la
enfermedad pero los enjambres vagabundos no saben distinguir los panales
limpios de los contaminados.
-
Por lo tanto si no hubiera un mecanismo de defensa
de la colonia; ya no habría ninguna con vida. Y es lógico pensar que las
colmenas fuertes y sanas se pueden defender mucho mejor de cualquier eventual
contaminación.
2 Colocar las colmenas separadas una
de otras
Separadas entre si y en grupos chicos
dentro del campo, de esta forma se evita la deriva de las pecoreadoras y en algo
se disminuye la incursión de los zánganos como así también hay menos pillaje.
3 Evitar el pillaje y el
saqueo
Según mi experiencia, al pillaje lo
provocamos nosotros mismos:
-
Al revisar con mucha frecuencia las colmenas
rompemos panales y llevamos por efecto del viento olores a miel, cera y
propóleos a las demás colonias que por lo general están muy juntas,
-
Si además suministramos jarabe y este se vuelca
algo, la cosa se complica aun mas.
-
Los alimentadores internos provocan mas pillaje
que los alimentadores colectivos ubicados cerca de las colmenas ya que no es
necesario abrirlas.
-
Hay razas mas propensas al pillaje que otras, pero
en general, en colmenares muy apretados, al abrir las colmenas seguido para
suministrar jarabe producimos pillaje que favorece la dispersión de
enfermedades.
-
Cada vez que revisamos las colmenas estamos
perturbando el armonioso equilibrio funcional de la misma y en cierta forma la
estresamos, la dejamos indefensa por algunos momentos que es aprovechado por
otras para intentar robar el alimento y contagiar las posibles enfermedades.
Para evitar el pillaje hay que abrir lo menos posible las colmenas. Muchos
técnicos aconsejan revisar, o hacer movimientos de cuadros a diestra y
siniestra por cuantos motivos nos podamos imaginar. Esto solo produce estrés,
debilitamiento de la colonia, pillaje y el contagio de las enfermedades.
-
A las colmenas las tenemos que perturbar lo menos
posible. No nos olvidemos que el solo hecho de aplicarles humo les produce un
cambio en su conducta y las estimula a llenar los buches de miel, este
movimiento ya libera olores que pueden estimular el pillaje en algunas razas.
-
Yo no considero necesario, salvo situaciones muy
especiales, aportar sustitutos tanto calóricos como proteicos y de hacerlo,
buscar el método que perturbe menos a las abejas.
-
Con respecto al saqueo:
4 No dar acogida a los enjambres
pequeños o a los que salen fuera de temporada
Los enjambres pequeños provienen por lo
general de colmenas enfermas que están huyendo de la enfermedad al igual que los
que salen fuera de temporada, en cambio los enjambres populosos provienen de
colonias superpobladas fueres y sanas. De todas maneras es prudente llevarlos a
un lugar apartado hasta comprobar su calidad.
5 Análisis periódicos
zonales de presencia de los esporos en la miel
Esto puede permitir tener una estimación
de la presencia de la enfermedad o al menos de la mayor o menor posibilidad de
contagio. Permitiría tomar recaudos tempranos en las zonas de posible asedio de
la enfermedad, y en los lugares en que hay mieles poco contaminadas evitar de
tener que hacer tantas revisiones a las colonias.
6 No aportar miel, polen o
panales de colmenas desconocidas o contaminadas con esporos de loque
Utilizar siempre miel y polen de las
colmenas del apiario y no de otros colmenares de los que no tenemos conocimiento
del estado sanitario.
7 Evitar en lo posible
REEMPLAZAR el polen natural en la alimentación de la abeja POR SUSTITUTOS
PROTEICOS
Las larvas y las abejas no nacen con la
flora bacteriana desarrollada en el tracto digestivo, la adquieren con la
alimentación, al igual que un bebé cuando se alimenta de la leche materna. Las
larvas al ser amamantadas con la “jalea real” reciben la flora bacteriana del
tracto digestivo de la abeja y esta cuando nace recibe la flora intestinal
proveniente del polen ensilado en los panales
En el tracto intestinal de la abeja se produce, gracias a la flora bacteriana
normal, una “Exclusión Competitiva” con las bacterias dañinas para la abeja.
Esto hace que una abeja por mas que ingiera una bacteria infectiva, la
neutraliza con este proceso.
La gran mayoría de estas bacterias son de origen láctico y provienen del polen y
se multiplican en el ensilado normal de ese en la colmena (pan de abejas). Son
las denominadas: bacterias “buenas” (probióticas, o que “están a favor de la
vida”)
Estas bacterias benéficas son transmitidas a las larvas con la jalea real lo que
le da a este nuevo ser, cierta inmunidad para con las enfermedades.
Por lo tanto es lógico pensar que si reemplazamos al polen con otros
productos (sustitutos proteicos) estamos privando a la abeja del” pan de abejas
natural y su flora bacteriana acompañante y con ello la defensa natural de la
abeja y de la larva Sin el polen natural se hace mas difícil esta tarea de
controlar las enfermedades.
"Las investigaciones actuales están orientadas a la búsqueda de cepas que
presenten muy buena colonización de las larvas y poder inhibitorio para el
bacilo productor de la Loque Americana".
Es conveniente colectar polen y guardarlo en el refrigerador hasta el momento
de utilizarlo a fin de evitar el tener que aportar polen seco de colmenares
desconocidos.
8 Selección genética de
abejas resistentes a la Loque Americana
La selección genética puede ser una
alternativa para encontrar abejas resistentes a la loque. Pero el mayor
“comportamiento higiénico” de una colonia no asegura una mayor resistencia a la
loque ya que esta enfermedad se contagia a causa del contacto de las nodrizas
con partes de la colonia contaminados , miel, cera, larvas muertas y escamas de
larvas muertas. Hay autores que aseguran que el comportamiento higiénico juega
un papel contrario al buscado ya que generaliza la contaminación.
La selección de cepas resistentes se debe efectuar con material infectado para
que los resultados sean ciertos. Una forma de probar la resistencia de las crías
de abejas puede hacerse por intermedio de las colmenas doble reina vertical en
la que una de ellas está totalmente infectada. Si al cabo de 6 meses la colonia
sana no se infecta es porque realmente es resistente.
Una confirmación simple se podría hacer colocando en el lateral de la “colmena
prueba” un cuadro con cría muy infectada. Si el panal fuera limpio dentro de los
10 días y la colmena después de un mes no se enferma estaría confirmada la
resistencia.
. Y en una prueba final se intercambian los panales con cría con los de una
altamente infectada; es muy probable que las obreras se queden descontentas y
estiren realeras será necesario inspeccionar semanalmente por cerca de un mes
para eliminar a todas que estuvieran en marcha.
Es difícil determinar si los genes que confieren resistencia son dominantes o
recesivos, en la raza africana Apis mellifica scutellata se sabe que a pesar de
ser poco común encontrar genes resistentes, estos son dominantes. Esto
facilitaría muchísimo la tarea de lograr la resistencia.
Todos los ensayos que se hagan con colonias enfermas se deben hacer en apiarios
hospital de cuarentena.
Y por último se sabe que las abejas que son resistentes a la loque americana
también lo son a la loque europea. “Claudio Mikos
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