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Según un estudio de
zoólogos de la Universidad de Murcia, las abejas melíferas de A Coruña y
Lugo, al igual que las asturianas y de otras comunidades cantábricas,
proceden de subespecies de Europa occidental, y en concreto de la misma
península Ibérica, desde donde comenzaron a expandirse, a partir del final
de la última glaciación, hacia el norte, llegando a Escandinavia, conforme
el clima se fue haciendo más cálido.
En cambio, el análisis del
ADN de abejas recogidas en colmenas de Ourense y Pontevedra revela que
pertenecen a subespecies africanas en un 91,7% y un 100%, respectivamente.
Según el catedrático José
Serrano, uno de los investigadores, manifesto a la prensa que a la vista de
las siete variantes genéticas observadas se desprende que ha habido más de
un episodio de colonización del sur de Galicia desde las regiones más
meridionales. «Externamente, las abejas de ambas zonas de Galicia son
iguales -explica-, pero los marcadores moleculares revelan origen distinto;
conforme unas fueron migrando hacia el norte, otras saltaron desde África en
un movimiento sincrónico». |
Uno de los puntos importantes de este tipo de investigación fue que la
distribución de la abeja guarda relación con factores climáticos muy
antiguos, aunque, junto a los procesos naturales de dispersión. No se
encontró rastro del linaje europeo oriental (abeja ligústica italiana) ni de
otros exóticos |