Consumo de miel en el paciente diabético

La miel de abejas es un endulzante natural compuesto por carbohidratos (fructosa, glucosa, sacarosa y maltosa), proteínas, vitaminas, enzimas, minerales y agua. Dado que la fuente de los componentes de la miel es el néctar de flores la composición porcentual de cada componente puede variar según la región geográfica en donde se encuentre la colmena.

Este concepto es particularmente válido para el uso de la miel como endulzante y en pacientes con diabetes mellitas, asi lo expreso la Sociedad Colombia de Apiterapia

La diabetes mellitus es una enfermedad en la cual ocurre la pérdida de la regulación del metabolismo de los carbohidratos. Estas personas presentan una disminución de la producción y actividad de la insulina (hormona que regula la captación y metabolismo de los carbohidratos en las células) que las conduce a la pérdida del poder de metabolismo de la glucosa.

Por este motivo los pacientes con diabetes no pueden consumir los endulzantes convencionales que tienen una ruta metabólica dependiente de la insulina.

En la búsqueda de alternativas que les permitan a los diabéticos poder llevar una vida normal (en este caso, llena de sabor dulce) se han estudiado varios endulzantes alternativos y entre ellos se encuentra la miel.

Varios hallazgos experimentales conducen a pensar en esta idea:

1. El alto contenido de fructosa de la miel de abejas hace que buena parte de la vía metabólica no sea insulino-dependiente

2. La miel estimula la acción de la insulina a nivel de sus receptores en las células del cuerpo.

3. En estudios en ratas diabéticas la miel de abejas se emplea con seguridad y mejora parámetros metabólicos como el perfil lipídico y los niveles de insulina en suero.

Algunos estudios realizados en humanos sugieren que el consumo de miel es seguro no sólo para personas sin enfermedades sino además para personas con diabetes mellitus.

En ellos se ha visto que la miel puede ser empleada con total seguridad y además mejora parámetros relacionados con la producción de insulina y el perfil lipídico. Debe tenerse en cuenta no obstante que por la composición variable de la miel no todas las variedades de este producto podrían ser seguros para consumo por parte de pacientes con diabetes.

Por este motivo se aconseja siempre que un diabético desee consumir la miel de abeja se realice previamente una prueba con un profesional experto en apiterapia

Apicultura moderna

 Equipo de Apicultura

La apicultura se ha extendido por todo el mundo. Su efecto, posiblemente, sea mayor que cualquier otra rama de la agricultura y de ella depende el éxito de algunas de las otras ramas de esta actividad.

En general, el Nuevo Mundo da una cosecha más rica en miel, pero el Viejo Mundo está más densamente poblado por abejas melíferas. En general, el Nuevo Mundo provee inventos más útiles para el manejo de las abejas y sus productos, mientras que el Viejo Mundo todavía contribuye relativamente con más descubrimientos fundamentales sobre las abejas.

Existe gran diferencia entre el equipo usado para la apicultura en el Viejo y el Nuevo Mundo, aunque aquí también, como en toda generalización, hay notables excepciones.

El equipo de apicultura usado en el Nuevo Mundo tiende a ser simple, uniforme y en lo posible mecanizado; mayormente se usan colmenas Langstroth o Dadant. En Europa las colmenas difieren de un país a otro y se encuentran en uso en un mismo país una gran variedad de colmenas “standard”.

Estas colmenas usan marcos y por consiguiente, hojas de cera, de diferentes formas y tamaños así como tapas y excluidoras de reinas. Muchas de estas colmenas son complicadas y están construidas de manera que más bien tienden a reducir y no aumentar la producción de miel. En Australia, la cantidad es mayor en California los apicultores más mecanizados pueden atender 1.000 y hasta 2.000 colmenas cada uno.

En el Nuevo Mundo las abejas constituyen un medio de Vida; el rendimiento en miel promedio en la mayoría de los países varía individualmente de 18 a 36 kilos por colmena y el rendimiento promedio en las mejores zonas para apicultura puede ser de 90, 135 o hasta 180 kilos.

En buenas zonas puede hacerse apicultura sin saber mucho de las abejas y los apicultores no están necesariamente muy interesados en ellas –ni tampoco en las organizaciones de apicultores. Europa (con exclusión de U.R.S.S.) tiene aproximadamente 13 millones de colmenas de abejas, un promedio de 7 por cada 2,6 Km., una densidad de colmenas siete veces mayor que la de cualquier otro continente.

El promedio de miel por colmena es aproximadamente de 9 kilos por año; aunque éste es más alto que en Africa (donde la mayoría de las colmenas son primitivas), sólo equivale a una tercera parte del rendimiento del Nuevo Mundo en su totalidad.

A pesar de la gran densidad de abejas, se consume más miel de lo que puede producirse y Europa occidental es la región del mundo que importa mayor cantidad de miel; los países del este de Europa, normalmente sólo importan mercaderías consideradas como esenciales y la miel no se incluye en esa categoría.

Los europeos en general están acostumbrados a la miel, porque es parte de su herencia histórica, cuando la apicultura formaba parte del ritmo de vida de cada comunidad rural y las ciudades eran lo suficientemente pequeñas que proveían a las colmenas silvestres de alimento y lugares para anidar. La presencia de tribus con una tradición en apicultura y para quienes la producción y venta de cera constituye un medio de vida habitual.

La producción de cera en Africa alcanza miles de toneladas y representa la mayor parte de la cera de abejas ofrecida en los mercados mundiales. La cantidad total de miel recolectada de las colmenas en Africa es de alrededor de 83.000 toneladas; mucha de la cual se convierte en cerveza de miel. Hacia el sur, la apicultura está en manos de colonizadores europeos, que usan colmenas modernas.

En el extremo sur de Africa, el clima es más mediterráneo; esta área es digna de atención por la existencia de la abeja del Cabo (Apis mellifera capensis), que se caracteriza por la capacidad de sus obreras de poner huevos fértiles de los que se pueden criar reinas y obreras, aunque éstas hayan sido fecundadas por zánganos (partenogénesis).

En América, las plantas nativas del Nuevo Mundo se desarrollaron en ausencia de la abeja melífera, pero unas cuantas de estas plantas forrajeras suministran el alimento más rico disponible en cualquier parte del mundo.

Algunas de las plantas productivas de forraje en la actualidad derivan de especies oriundas del Viejo Mundo, pero eso no sucedía así cuando las abejas fueron llevadas allí por vez primera, ni toda la cosecha actual proviene de plantas que fueron introducidas.

Pero seguramente es cierto, que los Continentes del Nuevo Mundo –América del Norte y del Sur y Australia– dan cosechas mucho más elevadas que el Viejo Mundo y ésta es una demostración impresionante de la adaptabilidad de la abeja melífera.

Norteamérica tiene casi cinco millones de colmenas con un rendimiento promedio de miel de 25 kilos en EE.UU. y 55 kilos en Canadá. En todos los EE.UU. hay prácticamente una colmena por milla cuadrada y menos de una por cada diez millas en Canadá. Por lo general la apicultura es una profesión para ocupación plena o parcial, con tenencias de hasta varios miles de colmenas.

En algunas zonas del este, donde el clima es más parecido al europeo, los rendimientos de miel son inferiores y la cantidad de colmenas por propietario es mucho más reducida y -como en Europa- la tendencia parece indicar un mayor interés en las abejas mismas.

En América Central y Sudamérica, hay cuatro millones de colonias con una densidad y promedio de dos colmenas por milla cuadrada. Pero todavía este continente está despoblado de abejas melíferas y grandes áreas de tierra productiva en néctar se encuentran desaprovechadas por los apicultores.

La parte tropical de Sudamérica es el habitat de muchas especies de abejas sin aguijón; algunas de estas especies son mantenidas por su miel, pero las abejas europeas prosperan allí y más aún la subespecie africana Apis mellifera adansonií, introducida en 1956.

El rendimiento promedio por colmena para América Central y del Sur es en su totalidad, de aproximadamente 27 kilos y la producción anual es de alrededor de 100.000 toneladas, producidas por cuatro millones de colmenas; una gran cantidad de esa miel se exporta.

En Nueva Zelandia y Australia existen alrededor de 200.000 colonias, con un redimiendo aproximado de 6.000 toneladas de miel, de los que se exportan tres cuartas partes o más a Europa. Hay alrededor de dos colmenas por milla cuadrada que da un promedio de 30 kilos de miel.

Los eucaliptos, que predomina como fuente de néctar en la apicultura australiana, no son nativos de Nueva Zelandia y la apicultura allí no es muy diferente a la que se realiza en algunas partes de América. Australia arroja algunos de los rendimientos de miel más altos del mundo; el promedio para todo el país es de 36 kilos.

En el oeste de Australia el promedio es superior a 90 kilos. La mayor cantidad de miel, que proviene de diferentes especies de eucaliptos, se obtiene por medio de la apicultura trashumante extensiva en lugares con diferentes especies, que florecen solamente una vez cada dos, tres o más años.

A medida que se limpia el bosque indígena, el rendimiento de miel disminuye, al igual que cuando se reemplazan los árboles del bosque por cultivos agrícolas nectaríferos; entonces se hace comparable con el de otras buenas zonas apícolas del mundo

Australia produce alrededor de 18.000 toneladas de miel por año, de las cuales se exportan a Europa 8.000-10.000; en todo el país hay solamente alrededor de una colonia por cada siete millas cuadradas.

Cuida tu pelo con remedios caseros

Cepillo y peinado

Para cuidar tu cabello es importante que utilices cepillos de cerdas naturales y te cepilles suavemente para no dañar la raíz ni la fibra capilar. Evita hacerlo mientras esté mojado puesto que el pelo está más sensible y se quiebra con facilidad. Para desenredarte utiliza un peine de puntas gruesas y recuerda comenzar por las puntas.

¿Qué productos usarás?

Ya sabes los numerosos productos químicos a los que te expones cada día así que siempre que puedas sustitúyelos por productos naturales. Por ejemplo, si tienes el pelo seco opta por un buen tratamiento de aceites calientes naturales. Los champús que contengan alcohol son muy agresivos para el cuero cabelludo así como ciertos geles o modeladores del cabello Por último, nunca utilices agua demasiado caliente ni fría para lavar tu cabeza, es preferible usar agua tibia. En caso de que notes que estás perdiendo pelo no te sometas a tintes o permanentes a tratamientos químicos.

Córtalo en el momento adecuado

Hay una relación misteriosa entre el corte del cabello y la luna: Si te cortas el pelo un día en que la luna está en cuarto creciente, tu pelo crecerá más rápido, en cambio si te lo cortas un día en que la luna está en cuarto menguante tardará más en crecer. Pero no dudes al menos una vez en cortarte las puntas para obtener buena oxigenación y propiciar el crecimiento y fortalecimiento de tu cabellera.

Cuidado con el secador

El aire caliente del secador afecta las raíces del pelo, asegúrate de sostener el equipo al menos a 15 centímetros de distancia de tu cabeza y si lo que deseas es fijar tu peinado, el aire frío es tu mejor opción.

Cabellos brillantes

Desgraciadamente el polvo, la falta de nutrientes y la exposición al humo de cigarros y tabacos pueden opacarlo. Este tratamiento le devolverá el aspecto hermoso de siempre: solo necesitas lavarlo con una solución de agua tibia y vinagre de sidra. También puedes utilizar zumo de limón colado. Este método también eliminará las caspas y cualquier agente infeccioso.

Peines y cepillos sucios

Ya sabes lo que le hace el polvo y la grasa a tu cabello, pues debes recordar que los instrumentos que utilizas para su cuidado se ensucian y, por tanto, ensucian tu pelo. Te recomiendo que los coloques en un recipiente lleno de agua tibia con cuatro cucharaditas de polvo de hornear. Déjalos por veinte minutos y luego enjuaga. ¡Verás qué limpios quedan!

Champú maravilloso para cabellos normales

El Aloe vera tiene muchísimas propiedades, antiguamente se utilizaba en las farmacias para elaborar cremas, leches hidratantes, emulsiones para masajes…Pues bien, este champú te dejará el cabello sedoso y brillante tras una semana de uso, pero recuerda si tienes el cabello seco o graso no debes utilizarlo. Necesitas 100 ml de champú de miel, 200 ml de zumo de aloe y 2 cucharadas de whisky. Solo tienes que mezclar los 3 ingredientes y revolver con energía. Consérvalo en una botella, en la oscuridad durante 6 meses y luego utilízalo.

Para el pelo graso y la caspa

Para fortalecer tu cabello, eliminar la caspa y el exceso de grasa este jarabe es ideal. En solo un mes notarás que crece más rápido y fuerte. Necesitas un litro de vino blanco, 10 gramos de algas agar-agar, 10 gramos de algas hijiki, 10 gramos de algas kombu y melaza. Coloca el vino y las algas en una olla y ponla a hervir a fuego lento durante 15 minutos. Vierte todo en un recipiente y ciérralo herméticamente, déjalo reposar durante tres días en un lugar seco y oscuro, agitándolo de vez en cuando. Luego cuela el cocimiento y añádele la misma cantidad de melaza. Revuelve y consérvalo. Toma medio vasito tres veces al día, antes de cada comida. Como el agar-agar es muy gelatinoso, es probable que tengas que calentar el jarabe al Baño de María cada vez.

Acondicionador casero

Sólo necesitas un sencillo acondicionador casero: frótate el cuero cabelludo con mayonesa durante cinco minutos, antes de usar el champú.

Crema hidratante casera

Resulta muy fácil que los cabellos se resequen: el ambiente, ciertos champús, la misma agua pueden causar este efecto, pero todo puedes solucionarlo con esta crema hidratante. Siéntete una peluquera profesional y prepárala. Necesitas un recipiente de cerámica y una cuchara de madera para mezclar dos cucharaditas de miel, una de aceite de oliva y una yema de huevo. Aplica esta crema en tu cabellera haciendo masajes suaves con las yemas de los dedos. Cubre tu cabeza con una toalla y espera veinte minutos. Luego podrás lavarlo como siempre. Ya me contarás los cambios.

Restaurador de cabellos

¡Qué mal lucen esas hebras sobresaliendo por todas partes! No te preocupes que con este tratamiento tu pelo quedará hermoso y restaurado. Mezcla una cucharada de miel, dos yemas de huevo, una cucharada de yogur y una cucharada de agua tibia. Aplica con un ligero masaje en todo el cabello y envuelve la cabeza con papel de aluminio. Espera 20 minutos y enjuaga con abundante agua tibia.

Crema nutritiva

Nada mejor para tu pelo que una maravillosa crema nutritiva, sus raíces se fotalecerán y acelerarán su crecimiento. En un recipiente tritura un plátano y un aguacate bien maduros. Esta mezcla debes distribuirla por tus cabellos masajeando ligeramente, cubre con un paño y deja reposar por 15 minutos. Luego puedes enjuagarte con abundante agua y lavarte como siempre. Repite semanalmente.

Evitar los piojos

Los piojos son una plaga que afecta mayormente a los niños pero los adultos también podemos sufrirla. Son muy desagradables no solamente desde el punto de vista estético sino también porque pueden acarrear diferentes enfermedades y una picazón insoportable. Lava tu pelo dos veces por semana con vinagre. Añade este producto luego de enjuagarte el champú y ya verás como tu cabellera estará brillante y sedosa.